martes, 12 de febrero de 2013

El Papa Nazi y la carnicera iglesia "la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión"





Cuando escuchamos que el Papa renuncia primero pensamos que renuncia por fin a la sangre, a la guerra, al dinero, a la pederastia, a los placeres, al vino, a la carne y se nos hace extraño por que es Benedicto es bien adicto a todo eso, pero cuando oímos que renuncia realmente a su puesto, nos parece aún más extraño, porque el puesto de Papa engloba todo lo anterior. .



La Iglesia Católica y el prólogo de Vallejo
Es bueno no tener Papa, lo malo es que enseguida entra otro. El buen escritor, regular biólogo y pésimo cineasta Fernando Vallejo, en su memorable prólogo de La Puta de Babilonia, para presentarnos a la iglesia, le reparte -no sin poco odio- medallas de vergüenza que resumen su historia, que ha colgado en sus paredes quizá rogando que dios no exista, para no tener que pagar el precio. Algunos son adjetivos cuya esencia comparte con entes igual de grotescos que ella y otros son básicamente su monopolio:


"La puta, la gran puta, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la Historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; la estafadora de viudas, la cazadora de herencias..."


El impetú lleva a Vallejo a rincones de escasa ternura con otros calificativos y recordatorios, son los postits de la historia nunca se despegan. Como se dice, ella podrá dar misa, pero los muertos nadie se los quita. También nos el escritor que su invitada es 

" la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda". Por eso la financiadora del santo oficio se reclama victima en el hoy país más poderoso de la tierra, y en "The New Anti-Catholicism: the last aceptable prejudice" de Philip Jenkins,nos hace escuchar un patético e hipócrita llanto que parece sacado del cuento del mundo al revés donde amargamente se queja de lo que considera que es un prejuicio existente en la sociedad norteamericana contra la iglesia, el "último prejuicio aceptable". Según Jenkins, que además es clerical, en EU ya se vencieron todos los prejuicios menos uno, contra los homosexuales, los negros, los hispanos, las mujeres, etc. Pero la iglesia sigue siendo discriminada. En cierta forma considera que no es correcta la voraz crítica que hace la sociedad nortemericana contra el abuso sexual de la "enemiga de la verdad".  Aún si tuviera razón el autor, no me parecería ilógico, pues si he terminado mis prejuicios, puedo mantener aún el prejuicio contra la creadora de los prejuicios. 

Así que quitémonos un poco la tolerancia lockiana, porque la iglesia no es una víctima, sino la victimaria de millones de inocentes en la historia y vayamos a la parte que nos interesa del prólogo devastador.  Quitando sólo algunos insultos nos queda que la del santo oficio es:

"la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión; ... la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicera... la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia y aquí se las voy a cobrar".

La exterminadora o "se lo que hiciste el milenio pasado"
Bien, quizá nadie la había dicho nunca tantas cosas juntas. Realmente se las merece, veamos por que.

En la historia ha habido muchos intentos de exterminios raciales, las guerras a veces llevan ese intento aunque normalmente como consecuencia y no como causa. Pero desde que -para desgracia de la humanidad- se fundó la iglesia católica, casi en cualquier intentó de exterminio racial, ahí está la señora colaborando o dirigiendo. Lo hizo con los judíos en la tierra española, lo hizo con los pueblos de américa, lo hizo ayudando a Pinochet. De la historia antigua a la moderna, siempre estará ahí devatando. Ayudó muy presta a en su labor higíenica -como eufeminizaría Menguele- a Hitler, de quien el Papa Raztinguer fue un distinguido colaborador. 

Pero los pueblos se defienden, así que normalmente se queda a medias en su misión fatal. Desgraciadamente en una ocasión logró el exterminio total. Se habla poco de ese hecho en el que el púeblo cátaro, uno de los más prodigiosos que han existido en la historia, por su capacidad de convivencia y tolerancia, fue devastado y reducido a la nada por órdenes de "La Carnivora" iglesia católica. Este pueblo heredero igual de la ideología cristiana que de la maniqueísta y el Zoroastro persa, fundó una de las cuatro religiones que más seguidores han tenido en la historia, el catarismo, claro que no sobrevivió, pero en su momento fue una plaga para la iglesia, se diseminó por todos lados y fue la única vez que realmente el monstruo católico se ha sentido amenazado. Entrado el segundo milenio, la Iglesia católica vio que muchos creyentes se iban a la "competencia" porque era la nueva, era una religión que exigía poco a los fieles pero mucho a sus líderes ("los perfectos") quienes eran pobres, castos, honrados, y no robaba mediante indultos o diezmos. Es decir, la antítesis de un cura católico. 

El catarismo tenía pocas reglas, pero una de ellas era el respeto por la vida por lo que los seguidores no consumían carne. Basada en las reglas de Zoroastro, esta religión creía que cuando el ser humano viviera en convivencia con los animales sin matarlos, el mundo llegaría a su cima. Esfuerzo tras esfuerzo eclesiástico contra esos esos revoltosos que fastidiaban el negocio del catolicismo, por las buenas y por las malas, siempre tuvieron respuesta cátara heróica. Así que la iglesia emprendió su primera cruzada y la única en territorio europeo contra los cátaros. Durante esa guerra abusiva, echaban montones de gente a los fuegos colectivos que no eran sino donde quemaban viva a la gente a mayoreo para que fuera más barato. Así de hermoso fue el inicio de la Santa Inquisición, así se instituyó la enseñanza de la fe y de dios. Así comenzó la parada en seco de la ciencia y así se detuvo la cultura y el arte mil años. También así terminaron con el único intento ecuménico de protección a los animales que ha habido en la historia. El vegetarianismo cátaro alejado del mascotismo indulgente. Quizá no sea casualidad que otras de las víctimas raciales de la iglesia ya en el siglo XX, los judíos, si bien no son vegetarianos, tienen una cultura de respeto al animal muy avanzada, el kosher. Bien podría decir el aún Papa Nazi, el Papa Ratzinguer, que Hitler era vegetariano, lo cual es la absurda interpretación de los platillos que comía el dictador a base de vegetales pero bañados con salsa de carne y caviar más distintas clases de salchichas y pescados. Como si lo animal fuera un estado de la materia y no de la vida. ¿Si la carne se licua ya no es carne? ¿Si el animal nada ya no es animal?

La religión cátara fue muy peculiar. Consideraba a Cristo pero sin cruz, lo cual enfurecía a la Iglesia católica, pues de que otro modo podría cobrar sus indulgencias y negocios. Los cátaros no exhibían el sufrimiento, lo evitaban. Por eso la religión cátara es la única religión que ha habido de grandes alcances territoriales y poblacionales que ha prohibido el consumo de carne. El budismo más avanzado sugiere el respeto a la vida y la preferencia por los alimentos vegetales, lo cual de ningún modo constituye una prohibición. El mismo Dalai Lamma ha dicho que el come carne porque esta se requiere a las alturas sobre el nivel del mar en que vive. Si bien este líder tiene intereses más bien estratégicos y un tanto mercadológicos para ganar fuerza en su difícil batalla contra el imperialismo Chino, comer carne que no lo hace ni bueno ni malo, si lo hace menos budista.

La iglesia quizá sea víctima del último prejuicio aceptable, como suelen quejarse donde no dominan, pero hoy no es posible ocultar las cosas. La iglesia siempre ha pensado que a quienes puede controlar le pertenecen. Ofende a las mujeres en cuanto las considerapropiedad de  la institución. Ofender a los niños cuando con su pederastía protagónica, deportiva, adictiva y crónica los hace propiedad sexual de los curas. Ofendió y ofende a los animales cuando exterminó al único pueblo en la historia que los ha protegido y que los ha hecho parte del mismo pueblo. 

La historia lo ha dicho, y antes del internet, como la babilónica ella dueña o influyente de los medios de comunicación, logró tapar miles de cosas. Hoy no. La historia esta escrita, en papel o en bits.

Con el poder que aún detenta y como multiplica su ideología consumista y ramplona, parece dificil que algún día florezcan de nuevo las ideas cátaras. Pero ahí están latentes para un día en que no haya iglesia católica, en la historia, en el tiempo, como esencia de lo mejor que tiene el ser humano: ser parte de la naturaleza y no dueño.

lunes, 4 de febrero de 2013

La ley de mascotas y el perro de Turín



El perro de Turín
Quizá ahora estaría feliz Nietzche, en el último capítulo de su vida cuerda, cuando impactado emocionalmente, de como un jinete le pegaba a su caballo, por no avanzar, se le lanza al jinete para detenerlo y luego envuelto en lágrimas abraza al caballo. Tras la escena, regresa con su madre, diciéndole sus últimas palabras de cordura: “madre, hago tonterías”. Ese capitulo de su vida, rescatado por el mismo genio, es conocido como el caballo de Turín que Bella Tarr llevó a la pantalla. Podría ahora el filósofo, si viviera en  la ciudad de Méjico, tomar la ley de protección animal bajo el brazo e ir con el jinete para informarle que estaba violando la ley… que fuera a pagar 30 días de salario mínimo si quería seguir matando a su caballo... y con está ley, seguiría haciendo tonterías.

Se sabe que dos de los mejores amigos de Nietzche eran vegetarianos y con ellos discutía sobre el tema. Nietzche tenía un sentido más mascotero del respeto animal que ellos. No podía ver azotar a un caballo pero si lo podía ver como comida. A eso le llamo el efecto Nietzche. Asustarse por un maltrato físico al animal, que es menor que el asesinato al animal, pero no asustarse por el asesinato. El caso extremo es asustarse por el maltrato animal simple y no asustarse por el maltrato animal que vaya acompañado de asesinato como las corridas de toros. Es decir, según la conducta de Nietzche, al maltrato lo cura el asesinato. Quizá no podamos exigirnos ser inteligentes, sobre todo si somos mejicanos, mal alimentados, crecidos en un sistema deplorable de corrupción y de educación muy elemental. Pero al menos deberíamos exigirnos ser congruentes.

Las leyes de protección animal nos pintan a los humanos de cuerpo completo, por eso más que obras de legislación deberían promoverse como obras de arte, genialidades de la contradicción espiritual archivables en los anales de la comedia. Que no prohíben ni si, ni no, sino todo lo contrario. Su pésima manufactura quizá se deba a que la estructura legal no está hecha para proteger animales, pues estos, en la ley mejicana no son sujetos activos. Pero aún así, la hipocresía implícita en estas leyes, de querer ocultar en cada párrafo que somos depredadores, que matamos animales por comida sin ningún valor ético ni reflexivo, se ve en cada letra. En particular la Ley de Protección Animal del Distrito Federal es una especie de broma, de desperdicio de papel. Es como si saliera una ley de protección a las personas secuestradas donde dijera que aquellos que se dediquen al secuestro tienen que alimentar a sus víctimas y tratarlas bien, evitarles tratos denigrantes y respetarlos, como si no fuera que su condición de secuestrados elimina todas esas condiciones.

Hace tan solo un año no existía en Méjico ninguna ley de protección animal. Algunos estados ahora la tienen: el mal logrado estado Distrito Federal y el estado de Jalisco, por ejemplo. De esta forma los comandos salvagatitos (que incluyen a los salvaperritos) pueden ya salir a la calle con un documento en mano acusando a la población de que es victimaria por maltrato.

La otra vez estaba yo comiendo una tradicional quesadilla de flor de calabaza, en un pequeño establecimiento donde evidentemente no permiten la entrada a animales vivos, aunque los muertos sean bienvenidos por kilos para ser procesados en diferentes platillos. Llevaba a mi perro Fermat de seis meses y que hace honor a su nombre siendo inteligente y enigmático. Mi perro no entiende muchas leyes humanas, pero ilusamente muchos creen que es por su falta de inteligencia, siendo que es porque son ridículas e ininteligibles, somos nosotros los que nos hemos puesto a buscarles una lógica que no tienen.

Dejé a Fermat con su correa atado a un poste afuera del pequeño restaurante. Luego de cinco minutos comenzó a llorar y salió uno de los dueños de los locales cercanos a preguntar quién estaba maltratando a un perro. Le dije que yo, pues no iba a discutir con él el concepto de maltrato. Vio que estaba llorando por estar atado y se quedó tranquilo, pero el perro no. Siguió llorando y la gente pasaba comiendo sus chicharroncitos mientras comentaba “pobre perrito, que crueldad”. Para que dejara de actuar de esa forma, le até el hocico con una cuerda que encontré amarrada en un árbol y en unos segundos se echó y se dedicó a ver pasar a la gente más tranquilo. Entonces varios pasaron y dijeron cosas muy similares “pobre perrito, le atan la boca”. Que piensen lo que quieran a veces me tiene sin cuidado, pero nunca falta el intragable salvagatitos. Llegó una inquisidora al local y comenzó a interrogar como si fuera del FBI persiguiendo pornografía infantil, ¿de quién es el perrito que está ahí?

- Mío chica ¿Por qué?
- Tiene el hocico amarrado
- Eres observadora –le dije mientras comía mi quesadilla de flor de calabaza
- Eso es maltrato, el pobre…
- A ver a ver a ver...primero que nada, ¿comes carne? –le interrumpí por rutina pues con esa pregunta me libero del 90% de los salvagatitos, muchos de los cuales no saben, al momento de la pregunta que los platillos que comen etiquetados como pollo y pescado, son carne
- No, soy vegetariana
-        - Okei, entonces te escucho, ¿porque piensas que es maltrato?
-        - Está sufriendo mucho
-        - Discúlpame, pero hace rato sí estaba sufriendo porque el quería estar conmigo, y si te soy franco, yo también con él, pero aquí no aceptan animales vivos, el dueño se enojaría y los demás comensales también, quizá porque les recuerda que lo que comen tenía cola, ano y que por ahí salé la caca –le dije mientras le ponía salsa a mi nueva quesadilla, ahora de hongos
- La chica hizo una cara de asco, moviendo la cabeza, reprobando mi rudeza y continuó
- El animal también sufre
- Te equivocas, al ponerle la cuerda se tranquilizó. El animal no piensa como nosotros por inducción, deducción y análisis, ellos piensan por analogía, él está bien ahora que no asocia su sufrimiento a su llanto, y al rato iremos a jugar un rato. Si yo dejo al perro llorando, lo que va a pasar es que lo van a odiar y hasta lo pueden envenenar por esa pequeña razón. ¿Estarás tu para salvarlo de los envenenadores?, así está tranquilo y es por un momento. Si yo no lo educo a su corta edad, que no llore, entonces si un día yo no lo puedo tener, nadie lo querrá, nadie quiere un perro deseducado
- Es un delito
- Ah caray, explícame por favor porque te confieso que me has sorprendido
- Eso está prohibido por la ley de protección animal que recién salió en el distrito federal y defiende a los animales
- ¿Eres promotora del gobierno?
- No, la ley defiende a los animales
- Llama a una patrulla entonces y diles que hay un hombre maltratando a un perro, pero eso no va a proceder
- Claro que sí, lee la ley –repetía la chica, mientras congojada salía y tomaba fotos con su teléfono del acto criminal, seguramente para subirlas a feisbu.

Terminé de comer. Yo y mi perro nos fuimos a correr los 10 kilómetros como cada día. Y en la noche preferí no sacarlo por temor a que me llegaran los salvagatitos a decirme que era delito sacar a los animales sin abrigo o algo así. En cierta forma, la salvagatitos le hizo un daño pues ese día no tuvo paseo nocturno. De cualquier modo, “Lee tal cosa” es una orden que siempre obedezco, venga de quien venga, así que llegué a leer la ley de protección animal, veamos que dice este engendro.

¿La ley protege a los animales o a las mascotas? Una lluvia de tonterías
Como todo cuento legal, comienza por su objeto. Quizá por eso los lawmakers creen que son científicos. La ley de protección a los animales, tiene por objeto

proteger a los animales, garantizar su bienestar, brindarles atención, buen trato, manutención, alojamiento, desarrollo natural, salud y evitarles el maltrato, la crueldad, el sufrimiento, la zoofilia y la deformación de sus características físicas; asegurando la sanidad animal y la salud pública”.

Así, desde su primer artículo se vuelve insostenible, porque entonces no se podrían matar a los animales, ya que morir sin causa natural es el máximo grado de pérdida del bienestar. Matar es el peor de los maltratos. El más grande sufrimiento. Eso lo sabe la ley, y según los juristas, la vida es el máximo bien tutelado por la ley. Sin embargo, aunque no es explicita se refiere a la vida humana. Por eso podemos pensar que quizá, por la pequeñez de "alojamiento" la ley se refiera a lo que permanecen los bisteces en el refrigerador o alacena. La industria alimenticia no podría funcionar sin deformar las características animales, sobre todo con el musculamiento de las vacas con klembuterol. En esa ley sólo hay palabras. Claro que para inventar clubes, los diputados y senadores se pintan solos, así que cuando les preguntaron que quien vigilaría que todo eso se cumpliera crearon el pomposamente llamado “Consejo Consultivo Ciudadano del Distrito Federal, para la Atención y Bienestar de los  Animales,”

Si tenemos duda que son los animales seguimos con el artículo 2:

“Artículo 2.- Son objeto de tutela y protección de esta  Ley los animales, que no constituyan plaga, que se encuentren de forma permanente o transitoria dentro del territorio del Distrito Federal en los cuales se incluyen:
I. Domésticos;
II. Abandonados;
III. Ferales;
IV. Deportivos;
V. Adiestrados;
VI. Guía;
VII. Para espectáculos;
VIII. Para exhibición;
IX. Para monta, carga y tiro;
X. Para abasto;
XI. Para medicina tradicional;
XII. Para utilización en investigación científica;
XIII. Seguridad y Guarda;
XIV. Animaloterapía;
XV. Silvestres, y
XVI. Acuarios y Delfinarios”



Es decir, los animales que cada carnívoro se come, están protegidos por el capítulo X, llamados eufemísticamente “Para abasto”. Osea, hay que cuidarlos, darles alojamiento, y no alterar su morfología animal de cada vaca, cerdo, pollo comido. ¿Debemos entender que el alojamiento se refiere al alojamiento en el estómago? O hacerlos bistec no es una “deformación de sus características físicas”. ¿No le dan masasos al bisteck para que se aplane? Sí, ya está muerto, pero entonces, ¿no se deforma la vaca alimentada por klembuterol?

Vemos que es una ley muy tonta, pero llevémosla al extremo. ¿Si yo mato una mosca que debe estar considerada en el número XV, estoy violando la ley? Por un lado deformé sus características físicas al volverla licuado de hemoglobina y por otro lado, llegó a mi casa y me negué a darle alojamiento y la maltraté en extremo lo cual está prohibido por esta ley. Un abogado muy listo dirá "la mosca es una plaga", pero es falso según la definición que tiene de plaga la misma ley: "Población excesiva de alguna especie animal que tiene un efecto dañino sobre el medio ambiente, otras poblaciones animales, o el ser humano". En este sentido, es plaga si son excesivas, pero una sola mosca por simple lógica no puede ser excesiva. Por otro lado, las ardillas de los viveros de Coyoacan sí son una plaga, al menos según el gobierno local, ¿entonces a esas ardillas las puedo quemar en agua ardiendo o hacer experimentos con ellas? Este problema lógico ocurre porque la ley cuando habla de animales, ni siquiera distingue si se refiere a ejemplar o especie. Además el artículo 3 me dice que no puedo cazar animales silvestres, y una mosca es un animal silvestre. A los que digan erróneamente que si está una ciudad no es silvestre, simplemente les digo que entonces trasladen el hecho a una casa de campo de Tlalpan o Cuajimalpa. Y si hay alguna duda me voy a la definición no que de la botánica sino lo misma ley

I. Animal (es)Ser orgánico, no humano, vivo, sensible, que posee movilidad propia y capacidad de respuesta a los estímulos del medio ambiente perteneciente a una especie domestica o silvestre.;” Así que matar moscas es ilegal en el Distrito Federal, pero no sólo eso, también lo es no darles alojamiento.

Si hay duda que matar puede ser una forma de maltrato, también me voy a la definición que da la misma ley sobre el concepto

“XXVIII. Maltrato. Todo hecho, acto u omisión del ser humano, que puede ocasionar dolor o sufrimiento afectando el bienestar animal, poner en peligro la vida del animal o afectar gravemente su salud, así como la sobreexplotación de su trabajo;”

Si me dicen que las moscas no cuentan, aunque no lo dicen, entonces ¿es legal que los niños les quiten las patas? Los niños hacen esta legendaria y cruel actividad como una forma recreativa, entonces según está ley serían mascotas pues según la misma a la letra dice

“XXIX. Mascotaejemplar de una especie doméstica o silvestre utilizado como compañía y recreación para el ser humano;”

La mosca despatada, es utilizada como objeto de recreación para un niño que es un ser humano y también lo acompaña en sus ratos de ocio. Evidentemente todos dirán que debe estar penado bajo el espíritu de esta ley, despatar moscas, y entonces estarán aceptando que la ley las protege, y luego entonces que efectivamente debemos darles alojamiento.

Pero el grave problema de esta ley no es la serie de tonterías que dice, sino su inacabado concepto de muerte que se logra apreciar en su concepto de sufrimiento

“XXXIX. Sufrimiento: La carencia de bienestar animal causada por diversos motivos que pone en riesgo la salud, integridad o vida del animal;”

Entonces si yo mato a un animal, evidentemente lo hago sufrir pues puse en riesgo su integridad y su vida.
Sin embargo, contempla la ley que puede haber trato digno durante la matanza cuando define trato digno y respetuoso

“XL. Trato digno y respetuoso: Las medidas que esta Ley, su reglamento, las normas ambientales y las normas oficiales mexicanas establecen para evitar dolor o angustia durante su posesión o propiedad, crianza, captura, traslado, exhibición, cuarentena, comercialización, aprovechamiento, adiestramiento y sacrificio;”Ya en el colmo de la verborrea de esa que yo-na-mas-escribo-sin-ver-si-me-contradigo nos dice nuestras obligaciones con respecto a los animales:

“Son obligaciones de los habitantes del Distrito Federal:
I. Proteger a los animales, garantizar su bienestar, brindarles atención, asistencia, auxilio, buen trato, velar por su desarrollo natural, salud y evitarles el maltrato, la crueldad, el sufrimiento y la zoofilia .”


Bien, el desarrollo natural no incluye la muerte en un rastro, a menos que ya hayan cambiado los conceptos de desarrollo natural que va del nacimiento, la reproducción, y la muerte natural o por enfermedad. O si lo incluye quizá los diputados quisieran morir en un rastro. Muy preocupada la ley nos dice que hay que proteger a los animales de la zoofilia. Veamos un caso extremo, un hombre ama a su perra y supongamos que como en la canción del tri “en las noches de luna llena hacen el amor”. La ley lo persigue, pero no si en la primer noche de luna llena mata a su perra para comérsela. Eso sí será muy humano . NO solo los “defiende” de la perversión humana, sino hasta de la sobre explotación laboral.

“se debe considerar una limitación razonable de tiempo e intensidad del trabajo,” 

Quizá cuando esté más avanzada está ley les asegurará un aguinaldo y vacaciones, por el momento los animales deberán aguantarse a no ser sobre explotados y a ser asesinados sin crueldad.
Me encanta el artículo 5:

“I. Los animales deben ser tratados con respeto y dignidad durante toda su vida;” 

Es hermoso porque devela como son vistos los animales por esta ley. Como la protección de esos entes raros mientras los matamos. Y claro al momento de la muerte ya no deben ser tratados con respeto. Solo me recuerda como juegan los carnívoros con la carne ajena, haciéndola bolitas que llaman albóndigas, la amartajan, la deshebran, la licuan, la muelen, la combinan con leche, con agua, con especias, le hacen absolutamente todo lo que les ocurre como si fuera plastilina. Dándoles las más diversas formas y colores. Para esta ley y en general para los humanos respeto a los animales mientras no tenga hambre. Pensamos como los tigres. El señor de enfrente es mi amigo siempre y cuando mi apetito esté controlado. Matar por hambre o gula no sólo no es condenable, entendemos que para eso faltan siglos,  ni siquiera es motivo de reflexión o cuidado que nos pudiera llevar a una redacción razonable. Hipocresía pura y su mega colmo.
se ve aquí:


“III. Todo animal debe recibir atención, cuidados y protección del ser humano;
IV. Todo animal perteneciente a una especie silvestre tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo o acuático, y a reproducirse;”


Debería añadir la ley, “claro, si no es comido antes de llegar a esa etapa y mientras no sea visto como comida”.

Luego viene una inumerable serie de mentiras y tonterías inalcanzables mientras que el ser humano sea carnívoro. Por ejemplo habla de la “muerte injustificada” por lo tanto entendemos que hay muerte sí justificada. La ley dice:

"IX. Todo acto que implique la muerte injustificada de un gran número de animales es un crimen contra las especies;” 

Que bonito se oye. Y claro, la muerte se justifica por diversión (en el caso de las corridas de toros como veremos adelante), por hambre o gula según sea el caso (en el caso de los platillos animales) y por humanidad (en sacrificios por sufrimiento). Osea, siempre está justificada. Veamos:

"Artículo 25. Queda prohibido por cualquier motivo:
...
IX. Hacer ingerir a un animal bebidas alcohólicas o suministrar drogas sin fines terapéuticos o de
investigación científica;

Artículo 24. Se consideran actos de crueldad y maltrato que deben ser sancionados conforme lo establecido en la presente Ley y demás ordenamientos jurídicos aplicables, los siguientes actos realizados en perjuicio de cualquier animal, provenientes de sus propietarios, poseedores,
encargados o de terceros que entren en relación con ellos:
I. Causarles la muerte utilizando cualquier medio que prolongue la agonía o provoque sufrimiento;
II. El sacrificio de animales empleando métodos diversos a los establecidos en las normas oficiales
mexicanas y, en su caso, las normas ambientales;
III. Cualquier mutilación, alteración de la integridad física o modificación negativa de sus instintos
naturales, que no se efectúe bajo causa justificada y cuidado de un especialista o persona
debidamente autorizada y que cuente con conocimientos técnicos en la materia;"


Y luego la absurda ley nos dice:

"Quedan exceptuadas de las disposiciones establecidas en la fracción IX del presente artículo, de
las fracciones I, III y VII del artículo 24, y del artículo 54 de la presente Ley las corridas de toros,
novillos y becerros, así como las peleas de gallos, las que habrán de sujetarse a lo dispuesto en
las leyes, reglamentos y demás ordenamientos jurídicos aplicables."

Para ser claros, según el artíxulo IX en una corrida de toros puedo darle bebidas alcoholicas al toro sin fin terapúetico o de investigación científica, por pura diversión. ¡Y por la misma excepción, puedo provocar la agonía, o puedo si quiero no usar los métodos de las normas mexicanas! ¡La misma ley -espero que involuntariamente- me permite excluir las normas mejicanas! Es completamente legal pues la ley marca esta excepción. También puedo modificar los instintos de los animales sin causa justificada. Y yo había pensado que los toreros no tenían claridad de que hacían todo eso. Esta ley no vacila en marcar excepciones a la misma como le vayan conviniendo a los maltratadores profesionales de animales, y se va haciendo bolas ella misma. Por ejemplo, prohibe:

“I. La utilización de animales en protestas, marchas, plantones, concursos de televisión o en cualquier otro acto análogo, con excepción de aquellos utilizados por la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal;” 

Es claro el motivo de esta excepción porque sin ella no podrían marchar los granaderos del distrito federal con sus caballos para demostrar que el estado es el monopolio de la violencia legítima.

http://cdn.animalpolitico.com/files/cinturon.jpg


Es decir, esta prohibido para todos el maltrato, excepto para mi, porque no se ni que es el maltrato. La ley no sabe que es el maltrato, que es la vida, que es un animal ni que es una plaga.

La ley también prohíbe la venta de animales vivos “en tiendas departamentales, tiendas de autoservicio y, en general, en cualquier otro establecimiento cuyo giro comercial autorizado sea diferente al de la venta de animales; (Art 25 VI)” Pero eso no es obstáculo para que cualquier tienda departamental con el suficiente dinero para hacer los trámites necesarios tenga su tienda de mascotas, como Liverpool.  Y no alcanza a ver si ponerle una manzana en la boca a un lechón muerto en navidad es una falta de respeto o no. 

“X. El cadáver de todo animal, debe ser tratado con respeto;” 

Por eso, todo lo habla en un lenguaje tan vago que cabe casi cualquier cosa, por ejemplo esta prohibido que los animales participen en plantones, y como la ley no distingue en sujeto activo y pasivo pues eso la llevaría a mayores e inagotables paradojas, a las torterias que tienen cucarachas podríamos aplicarles esta ley cuando obliga a “Retirar animales que participen en plantones o manifestaciones; y”. Sin embargo el adiestramiento está prohibido en “áreas comunes”. ¿Comunes a quien? Nuevamente no sabemos porque no podemos decir quien es el sujeto activo de esta ley. ¿Entonces no puedo adisetrar en un parque o si? ¿En una azotea? Si le digo a mi perro que se siente lo estoy adiestrando, entonces ¿eso lo puedo o no hacer en la banqueta? Adiestrarlo es enseñarlo a que no molesta a los animales, en particular para que sea querido, pero eso no lo puedo hacer en "areas comunes". Entonces si voy por la calle y mi perro molesta a una señora con su bolsa de mandado, estoy obligado a permitirle que la moleste, pues como la calle es común, no puedo adiestrarlo ahi. 

Si tengo un gatito, un perrito y una lagartija, y decido llevarlos de día de campo, si los llevo en el mismo coche estoy violando la ley “V. No deberán trasladarse o movilizarse juntos animales de diferentes especies, sino subdividirse por especie, sexo, tamaño o condición física; (Art. 45 Bis V) ” De hecho si tengo un sanbernardo y un salchicha, debo dividirlos pues son de diferente tamaño y tendre que hacerlo en viajes distintos. Ahora, si tengo cuatro perros, dos sanbernardos, uno macho y una hembra, y dos salchicas, un macho y una hembra, debo, según la ley separarlos en niños grandes, niñas grandes, niños chicos y niñas chicas. !Ah que ley¡

¿Que le falta a la ley además de lógica?
Pero quizá estamos siendo muy quisquillosos. Las leyes en Méjico se hacen con las patas y hemos visto la muestra de ello. También estamos ciertos de que la ley no la hicieron proteccionistas, sino cualquier diputado que mientras "trabajaba" tenía en su escritorio sus tacos de carnitas, a tal grado que hasta se le van algunos lapsus, como este genial: “Los establecimientos autorizados que se dediquen a la vena de animales” (Art. 28). Siempre pensando en la vena de los animales de tal modo que el lapsus convierte venta en vena. 

Por eso no esperemos mucho de esto, pero buscando sustancia ¿Porque la ley no habla de la promoción del veganismo? No seamos ilusos en pensar que se puede prohibir matar animales por comida. La tendencia humana es considerar que la muerte se puede justificar, por eso habla de "muerte injustificada". Pero ya que se supone que la ley está tan preocupada por el bienestar animal, podría promover que la gente conociera otras formas de alimentación. Al menos podríamos exigirle a esta ley que no hiciera excepciones en la prohibición del maltrato. 


El humano dador de vida, siente que hoy ha “regalado” este esplendido esperpento de ley para que los animales reciban dos o tres azotes menos en el rastro. Creemos que los animales son el gatito y el perrito. 
Como el respeto a la vida y el asesinato son contradictorios, la ley está llena de contradicciones pues bajo el argumento homocéntrico cartesiano trata de defender a un ser vivo como si fuera una cosa. Como el animal no es sujeto activo de la ley, entra en contradicciones. Como no hay definición legal de la vida no humana, nadie sabe que significan la de tonterías que dice esta ley que acaba haciendo excepciones legales en el maltrato. 

Urge que deroguen esta ley y que los animales sean objetos activos de la ley. Los animales no son mascotas. Son simplemente combinaciones genéticas distintas que la nuestra.